El segundo álbum de Agressor, lanzado en 1992, muestra una evolución en su sonido, fusionando el thrash y death metal con influencias progresivas y técnicas más complejas. «Towards Beyond» es una obra maestra que destaca por sus composiciones intrincadas, potentes riffs y una producción más refinada. Este álbum consolida a Agressor como una banda innovadora y esencial en la escena del metal extremo.

